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Firma hoy y exige que Chile se prepare para enfrentar la crisis climática antes de que sea demasiado tarde.

No son hechos aislados. Las lluvias extremas, inundaciones, incendios, olas de calor y sequías son cada vez más frecuentes e intensas.

La crisis climática ya está ocurriendo y Chile sigue llegando tarde.

Mientras miles de familias enfrentan una nueva emergencia, el Gobierno mantiene paralizados instrumentos fundamentales para prepararnos frente al cambio climático y continúa impulsando reformas que debilitan la protección de la naturaleza, justamente cuando más la necesitamos.

No podemos seguir actuando únicamente cuando el desastre ya ocurrió.

Cada inundación, incendio o sequía deja familias afectadas, infraestructura destruida y enormes costos para el Estado. Solo las inundaciones de 2023 significaron más de US$600 millones destinados a reconstrucción y ayudas tempranas. La historia demuestra que responder después siempre resulta mucho más costoso que prevenir.

Sin embargo, en lugar de fortalecer la capacidad del país para enfrentar estos eventos, el Gobierno retiró más de 40 de decretos ambientales, varios de ellos fundamentales para implementar la adaptación al cambio climático y proteger los ecosistemas que nos ayudan a reducir los impactos de las lluvias, inundaciones, sequías y olas de calor.

Por ello exijamos al Gobierno de Chile que:

1. Reingrese inmediatamente los decretos ambientales, claves para hacer frente a la crisis climática, especialmente:

  • El Reglamento del Consejo Nacional para la Sustentabilidad y el Cambio Climático
  • El Plan Sectorial de Adaptación al Cambio Climático para la Biodiversidad
  • La actualización del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático

Asegurando que entren en vigencia sin retrocesos en sus estándares de protección.

2. Priorice la prevención y la adaptación al cambio climático, fortaleciendo la protección de los ecosistemas que reducen el impacto de inundaciones, sequías, incendios y otros eventos extremos.

3. No continúe debilitando la institucionalidad y la protección ambiental, porque enfrentar la crisis climática requiere más herramientas para proteger la naturaleza, no menos.

Cada día que se retrasa la adaptación climática aumenta nuestra vulnerabilidad.

La naturaleza es nuestra primera línea de defensa frente a la crisis climática.

No podemos seguir reaccionando cuando el desastre ya es inevitable.